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YO TAMBIÉN INTENTÉ CONTROLAR LO QUE NO PODÍA

¿Te has preguntado alguna vez por qué a los seres humanos nos llama demasiado la atención el tema de conocer el futuro?, ¿por qué hay personas que hacen negocios exitosos lucrando con la garantía de “conocer qué es lo que nos depara el futuro”?

Yo la verdad nunca me había cuestionado eso y superficialmente pensaba que era por curiosidad o morbo, sin embargo creo que más allá de ser por morbo o curiosidad es una NECESIDAD DE CONTROL, ya que conocer con certeza el resultado de las acciones que vamos hacer nos ayuda a tomar las acciones correctas para salir ilesas en el camino. Hoy no te platico de este tema al azar, ni porque se me ocurrió, te hablo de ello porque sé perfectamente lo que es el TERROR de perder el control, y conozco la ansiedad que eso causa.

Por que a pesar de que no soy investigadora, psicóloga o analista del comportamiento humano sé que a casi todos nos encanta tener la sensación de seguridad al saber cada acción o decisión que vamos a tomar será la correcta y saldrá bien a la primera.

Y si, todavía analizamos un poco más creo que, La necesidad de control, proviene de nuestros MIEDOS a salir lastimadas o a ser vistas como un fracaso.

Esos “gigantes invisibles” o miedos, son  los que nos limitan y nos hacen permanecer en la orilla mantiendonos a la “rayita” en la playa de la vida, en esa zona de control donde “aparentemente” no pasa nada malo, pero definitivamente tampoco nada mágico sucede.

 

Honestamente, yo jamás me ví a mi misma como alguien controladora, tal vez quienes estaban cerca de mí lo percibían, pero para mi era algo alejado de mi personalidad, ya que  aparentemente soy una persona relajada, hasta cierto punto despistada y con un alma libre, entonces, ¿cómo yo podría ser una controladora?

Ese era mi pensamiento antes, y es que, realmente así es como nos imaginamos a una controladora, como si fuera la prefecta de la prepa  llegaba siempre con su cara de pocos amigos cuando las cachaba a ti y tu bolita de amigas volándosela las clases jajaja así súper bien peinada, fajadita, zapatos relucientes, que no expresa emociones, siempre es muy propia y trae la regla en mano por si algo o alguien se sale de las normas, cuando la realidad es que, las “controladoras modernas” estamos muy alejadas de ese estereotipo de perfecta de prepa o por lo menos para mí esta muy alejado de esa imagen, y no digo que no existan personas así, porque probablemente hay quien cubre todos los requisitos.

 

Pero las controladores modernas somos mujeres comunes y corrientes como tu o yo, externamente almas relajadas y libres, con  sueños, aspiraciones, metas y muchas expectativas por cumplir, pero internamente en una lucha contra nuestra prefecta chiquita que nos martiriza mental y emocionalmente por “no cumplir” expectativas sociales o metas deseadas, ¿que miedo verdad?

 

 

 

 

Sé que también existen las personas que definitivamente nunca llegaron a la hora de que se repartió el control y viven la vida de una forma tan relajada y despreocupada, sin embargo creo que eventualmente esa despreocupación se puede llegar a convertirse en frustración por no haber logrado lo que se deseaba.

Entonces, ¿qué debemos de hacer o cómo hay actuar ante la necesidad de control?

Tengo una respuesta que no es la única y tampoco sé si es la correcta, pero si es la que yo estoy experimentando  y tratando de alcanzar la mayor parte del tiempo, radica en encontrar balance y literalmente dejar de ser tan cerrada para comprender que siempre habrá mil formas diferentes de llegar a una meta, así como hay miles de formas en qué el agua busca llegar al mar.

No te voy a mentir diciendo que ya nunca siento necesidad de controlar o que soy una de esas personas que han logrado tener una relación sana y en equilibrio con control en sus vidas. Decir eso sería mentir y pretender que ya no siento miedo, por que la realidad el miedo es algo que siempre me va acompañar a mí y a ti en cada decisión o acción que realicemos en nuestras vidas.

Lo que si te puedo decir es que trabajo en ser más consciente de cuando mi necesida de control se está apoderando de mí

Es increíble como el cuerpo físico reacciona a todos los pensamientos que pasan por nuestra mente y las convierte en emociones.

En mi caso, me empiezo a sentir muy ansiosa y de malas, entonces es cuando me doy cuenta que estoy tratando de controlar o maniobrar algo que definitivamente no está en mis manos.

Tampoco quiero confundirte, ya que liberarnos de la necesidad de control no significa dejar de hacer las cosas y esperar a que la vida, dios o el universo nos de las cosas solo con desearlas, es como querer ganarse la lotería sin comprar cachitos, si queremos llegar a algún lado u obtener un cambio en la vida somos nosotras mismas las que debemos de ir por ello.

Hoy tenía que hacer dos cosas con respecto a mi trabajo, las cuales estuve planeado de manera organizada, ayer hice mi “to do list”,  y hoy me desperté a la hora que timbró la alarme e hice todo lo que estaba en mi lista o en mis manos para que las cosas salieran conforme a lo planeado, al ir a los lugares que necesitaba las cosas salieron exactamente como no quería que pasaran, sin embargo hubo algo que me sorprendió y no fue que las cosas no sucediera, si no fue la forma en cómo reaccioné ante las situaciones, honestamente no es la forma en la que yo hubiera reaccionado, usualmente yo hubiera reaccionado trantando de mantener el control de una sola forma pero eventualmente terminaría haciendo un caos jajaja

Con el día una de las cosas se solucionó y la segunda más importante definitivamente tuve que aceptar el hecho de a pesar de mi planeación y cumplir con ella, era algo que estaba totalmente fuera de mis manos, así que tuve que ceder ante el universo y optar por pensar en un plan B.

 

Esta situación particular me hizo analizar mi reacción y entendí, que como diría mi mamá, “los golpes quitan lo bruto”, ya que, después de tantas veces de repetir el mismo error noté  un punto de partida que me puede llevar a encontrar un equilibrio sano o dejar ir esa necesidad de control para futuras ocasiones, que incluso puedo describir en un proceso de varias etapas:

  • PROYECTARSE: saber en qué punto se está y hacía donde se quiere llegar
  • ORGANIZACIÓN Y PLANEACIÓN: saber qué pasos debemos de dar y cómo darlos.
  • ACCIÓN: trabajar en lo que quieres lograr.
  • ANÁLISIS Y FLEXIBILIDAD: tener la capacidad mental de analizar las cosas desde una perspectiva externa que no nuble las emociones o nos haga perder la motivación, que a su vez permita ser flexible a los cambios que se requieran para llegar a la meta.
  • ACEPTAR Y REPLANTEAR: asumir de manera responsable el resultado de nuestras decisiones sea bueno o malo, y siempre pero siempre que sea posible ¡replantearse un plan B, C, D o los que sean necesarios!

Para concluir:

 No creo que sea sano vivir una vida reprimida por miedo a perder el control o no poder predecir el resultado de  nuestras desiciones y acciones, lo que si creo sano es cambiar la forma en la que reaccionamos ante las situaciones resultantes <3

¿Tú qué piensas del control?, ¿te consideras controladora, relajada o en busca del equilibrio como yo?

 

Comparte el contenido con tu amiga controladora 😀

 

 

 

 

 

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